12 noviembre 2010

CUESTION DE TIEMPO. SUICIDIO POR DESAHUCIO.



Ya ha ocurrido era cuestión de tiempo. Tarde o temprano tenia que ocurrir.

No tenemos tiempo en reparar en estas “minucias”

Nos preocupamos de la Reunión del G-20 y medio y su fracaso. Nos preocupamos de que el Real Madrid – Barcelona se juegue un lunes. Nos preocupamos de quien va a ganar este año la F-1. Nos preocupamos de lo que ocurre en Marruecos. Nos preocupamos de las elecciones catalanas. Nos preocupamos del Juicio a Oteguí. Nos preocupamos de Felipe González y sus declaraciones. Nos preocupamos del orden de los apellidos. Nos preocupamos de…

Si, nos preocupamos de muchas cosas y hay que hacerlo. Hay que buscar soluciones a los problemas que nos afectan y cuando podamos divertirnos, pero eso no nos tiene que hacer olvidar otras cosas.

Un PADRE DE FAMILIA apunto de ser desahuciado se ha ahorcado en plena calle. Ni si quiera los servicios sociales pudieron o quisieron ayudarlo. ¿Como se puede permitir que unos niños acaben durmiendo en la calle? ¿En que tipo de sociedad nos estamos convirtiendo?

En el enlace encontrareis mas detalles del trágico suceso. Por desgracia solo era cuestión de tiempo que algo así sucediera. Solo espero que nuestros responsables no permitan que esto vuelva a suceder. Esta victima reposa sobre muchas cabezas, sobre demasiadas.


Saludos.



SALVENNOS DE SALVAME

Hola a tod@s, hoy aprovechando las vacaciones he querido conocer que se hacia en la televisión a las horas en las que habitualmente estoy trabajando.

Había oído algo, casi estaba avisado. Aun así se superaron mis expectativas, negativamente claro.

Ayer vi, lo que me permitió el estomago y la vergüenza ajena, SALVAME DIARIO.


El ejemplarizante equipo que tan orgulloso esta de su labor periodística.

Alguien me podrá decir que es un programa de entretenimiento y que no hay que darle tantas vueltas. Vale que para gustos colores pero eso no impedirá dar mi opinión.

Se utiliza un lenguaje inapropiado, incluso soez. Actitudes violentas entre los participantes. Comen en directo, incluso con la boca abierta y se limpian con la mano. Se maquillan con parsimonia, critican a diestro y siniestro, los temas son escabrosos y por si esto fuera poco en horario infantil.

No veo la gracia en confundir “naturalidad y espontaneidad” con la mala educación y las malas maneras.

Me dirán que es lo que le gusta a la gente y que la audiencia así lo demuestra. Pues nada, adelante. Que los televidentes elijan. Que no aprendan educación y que las nuevas generaciones tampoco. Espero salvar a mis hijas del Sálvame o programas similares y si lo ven será conmigo y con su madre y como ejemplo de lo que no se debe hacer.

Yo no soy un tipo especialmente culto, ni siquiera demasiado bien hablado en mi vida diaria pero depende del lugar y de con quien este. Como se suele decir “todo tiene su momento y lugar” y desde luego la televisión no me parece la plataforma adecuada para esos ejemplos, a lo mejor, la barra de un bar o la peluquería si, pero la ventana que se abre a todos los hogares no.

Saludos.

10 noviembre 2010

FUERA DE HORAS

Hola a todos, el lunes empecé mi segundo turno de vacaciones. Todo un gustazo como podéis imaginar.

Es curioso pero siempre me han gustado estas vacaciones, las que llamo “fuera de horas”. ¿Por qué?, pues porque no coincido con nadie. Esto me permite una mayor libertad de movimientos y disfrutar de la realidad cotidiana. Esa realidad en la que nos vemos inmersos a diario y que no podemos ver con la misma perspectiva que si nos situamos fuera de ella.

Me gusta llevar a mis hijas al colegio e ir hablando con ellas por el camino o repasando el examen que van a tener y me gusta estar en casa con mi mujer compartiendo el día a día
.



Me gusta bajar a la calle y observar a la gente dirigirse a sus obligaciones diarias como hago yo normalmente. No, no penséis mal, no es por regocijarme de los que en ese momento están trabajando, es para recordar que no hay que perder ningún momento en nuestras vidas y que durante las rutinas a las que nos vemos obligados, debemos hacer pequeñas pausas y aprender a apreciar lo que nos rodea. Sin estas pausas muchas cosas nos pasan desapercibidas, quedan atrás. Como cuando viajas y el paisaje que se ve a través de las ventanillas va pasando sin disfrutarlo como se merece.

Me siento cómodamente en un banco (que no entidad bancaria) donde haya mucha circulación de personas para observar. La mayoría van encerrados en sus pensamientos y parece que no tengan conciencia de la existencia de los que le rodean. A tal punto que parece que tengamos un navegador inteligente en el cerebro que nos evite chocar con los demás. Nadie mira a los ojos de nadie, como evitando ni siquiera un mínimo contacto visual, ni el saludo si se da el caso.

A mí no me gusta vivir así, por eso a diario busco mis pausas. Me gusta observar lo que me rodea, descubrir cosas que no había visto antes y que allí estaban esperando a que las mirara. Saludar a personas con las que me cruzo habitualmente, a ser posible con una sonrisa, siempre te hace más llevadero el día ver caras amables que rostros anodinos.




Hoy por ejemplo llevo dos horas cara al ordenador comunicándome con vosotros, primero contestando a los comentarios de mi anterior entrada y ahora escribiendo esta. Cuando la termine, me bajare con mi mujer a hacerme una picadita y a dar una vuelta hasta que las niñas salgan del colegio y nos volvamos a reunir los cuatro.

Entonces empezara lo peor, ja, ja, ja, “las tareas del colegio”. Pero bueno, es una obligación que todos esperamos de su fruto algún día y además personalmente me sirve de repaso.

Estoy pensando que la publicare luego,  ahora me voy a almorzar que para eso estoy de vacaciones y libre de rutina. Me voy a observar un rato el mundo y el bocata lo iré observando mientras me dure, je, je, je.




Ya he vuelto, estaba bueno el bocata como podéis apreciar en la imagen, por cierto, se ha dado una conversación que un día será objeto de una entrada.

Saludos.